Sociedad

Consumo de contenido digital en el 2017.

El contenido hoy es digital. Las batallas de hace unos años, sobre la conveniencia entre formatos analógicos o digitales han desaparecido. Hoy nuestra televisión es digital, la música que escuchamos es digital como lo son las películas y series que vemos, la digitalización ha cerrado el círculo y ya hoy pocos se plantean una vuelta a la era analógica.

El consumo de contenidos digitales es el núcleo de un sector económico de enorme relevancia en España y en todo el mundo. Este particular sector está sometido, sin embargo, a intensos y rapidísimos cambios en multitud de ámbitos, desde las formas y frecuencias de consumo, hasta gustos, las preferencias, pasando por los cambios en los propios contenidos y la aparición constante de otros nuevos.

En poco más de 20 años hemos roto con un pasado atómico donde el soporte físico era clave (desde las licencias de ondas para emitir un canal de radio o televisión, hasta soportes como una cinta de vídeo o cassetes y cartuchos de videojuegos) que conformaban nuestra manera de consumir.

A su vez esos soportes y costumbres dictaron las reglas para cientos de modelos de negocios que de un día para el otro quedaron obsoletos. Industrias gigantes que han tenido que mutar en un tiempo relativamente corto, cambios que costaron ser asumidos y que originaron lógicas pataletas de proteccionismo que resultaron inútiles. El mundo que conocían y con el que habían generado industrias enteras les desaparecía delante de sus narices sin que pudieran hacer nada y eso cuesta asumirlo.Excepto la industria editorial, donde aún sigue predominando el consumo de libros en papel, el resto de industrias del consumo de contenido se han rendido a este cambio de paradigma.

La libertad que trajo la digitalización de contenidos diseñados para correr sin dueño en las autopistas de esa revolución llamada (Internet) consiguió revertir la manera y el tipo de consumo y con ellas la forma y manera de hacer negocios.

Hoy el uso y consumo de contenidos digitales no puede ser entendido en el contexto global de la sociedad, sin tener en cuenta a la presencia constante y ubicua de Internet (al menos en los lugares del planeta donde se pueden afirmar hoy estas premisas).

Los usos de estos contenidos están sustentados y mediados por las Tecnología de la Información y la Comunicación (TIC) y por los valores de esta era de la información, post-industrial y de consumo donde resulta difícil desvincular lo digital de Internet.

Vivimos en un mundo digital, nuestra sociedad es digital y el consumo de contenidos es un fiel reflejo de este cambio de era en el que estamos inmersos que permiten entre otras cosas consumir los contenidos de maneras que hasta hace unos años nos hubiera costado imaginar.

Una nueva generación de consumidores de contenido ha nacido a la par, generación que no concibe ni piensa que un pasado siempre fue mejor entre otras cosas por que nunca pertenecieron a ese mundo analógico que se les antoja demasiado lejano no tanto en el tiempo como en la reformulación de sus lugares cotidianos.

Los jóvenes de 25 a 34 años son los que en mayor medida utilizan Apps, leen prensa online, miran y leen webs, foros y blogs, utilizan programas para compartir archivos y siguen cursos en Internet.

Visión crítica

Esto nos traerá, muchas posturas críticas en relación, a la rapidez y profundidad de los cambios que supone Internet y la disponibilidad inmediata de una cantidad inagotable de contenidos.

Cambios que han hecho reflexionar a nuestras sociedades, intentando encontrar tanto los pros como los contras de una tecnología de la que nadie puede dudar de su enorme impacto, pero de la que debemos siempre intentar mantener una postura crítica, intentando conocer sus ventajas, sin dejar de ver sus riesgos, para poder discernir lo que conviene o no conviene en su desarrollo equilibrado, cuestionar dónde puede perjudicarnos tanto a nivel individual como sociedad, qué diferencias y brechas (de desigualdad y libertad) conlleva, que pérdidas (si las hubiera) de cultura e identidad asume, y pudiendo dislumbrar, cuando es un capital enorme o por el contrario un arma disfrazada de desarrollo, en definitiva poder discernir en qué medida nos mejora o perjudica como sociedad.

Tendencias de uso y consumo.

En cualquier caso, Internet mediante o no, siguen presentes y en evolución en nuestra sociedad la comunicación, el ocio, la cultura, el aprendizaje y el trabajo, lo que convierte a los contenidos digitales en una versión de los contenidos, aunque con un cambio en los mismos en virtud del hipertexto, la narrativa transmedia o la producción colaborativa entre otros muchos fenómenos.

La aparición y proliferación de formatos como la televisión a la carta, la reproducción webstreamed, los juegos para dispositivos portátiles, la penetración de la mensajería instantánea y sus distintos contenidos, así como otros fenómenos acaecidos en pocos años como las tendencias de consumo de contenidos digitales a través de dispositivos móviles.

El consumo móvil está desembocando en la aparición de los consumidores multipantalla y multidispositivo, que consumen contenidos en diversas pantallas, pudiendo comenzar su reproducción en un dispositivo y finalizarlo en otro distinto, o consumir un tipo de contenido en una pantalla (por ejemplo, serie de televisión) mientras que se comenta en las redes sociales en otra pantalla.

En este sentido, las redes sociales se están convirtiendo en el mecanismo de relación y socialización entre los consumidores. De hecho, el uso de redes sociales crece de forma notable según los estudios analizados, situándose como una de las principales vías de acceso para el consumo de contenidos. Las redes sociales se están convirtiendo en uno de los canales de comunicación y atención al cliente más importantes de los que ponen en marcha las marcas para llegar a los consumidores.

Esto nos lleva a confirmar el uso intensivo de las redes sociales. El usuario de redes sociales utiliza una media de casi cinco redes, preferentemente para comunicarse con sus amigos y ver sus publicaciones. Aunque el ordenador continúa siendo el dispositivo de entrada a las redes sociales más común, el teléfono móvil es el que crece más deprisa, por lo que es posible que en un corto espacio de tiempo desbanque al ordenador como principal dispositivo de acceso.

Datos consumo digital en españa en el 2017 .

El ONTSI presentó el pasado julio el estudio sobre uso y actitudes de consumo de Contenidos Digitales en el que analizaba, entre otros aspectos, la intensidad de uso, la incidencia de problemas de acceso por geolocalización, las actitudes hacia los contenidos digitales no autorizados frente a los legales, y las diferentes formas de pago.

Entre los resultados y conclusiones principales cabe destacar los siguientes:

• De los doce tipos de contenido digital analizados en el estudio, los más utilizados son las fotos digitales (72%), las Apps (67%) y la prensa digital (66%). Les sigue el uso de redes sociales (60%), las películas, series, documentales y vídeos (59,5%), la música y podcasts (58%) y la lectura de webs, blogs, foros (55%). Los otros cinco tipos de contenido oscilan entre el 32% y 20% de penetración de uso en el último año.

• Significativas son las diferencias de uso de contenidos digitales por sexo y edad, con mayor uso entre los hombres que entre las mujeres para los distintos contenidos –a excepción de las redes sociales que es prácticamente igual, y del libro electrónico—, y más uso entre los jóvenes, disminuyendo según aumenta la edad, así como por nivel de ingresos tanto en el consumo como en el pago, superiores ambos a mayores ingresos en el hogar. Las diferencias por hábitat son más difusas, si bien es superior el uso de todos los contenidos a mayor tamaño de población.

• Los jóvenes de 16 a 24 años son los consumidores que en mayor medida ven fotos digitales, utilizan redes sociales, ven contenidos audiovisuales, escuchan música, juegan con videojuegos y comparten contenidos propios (escribir en blogs, colgar fotos propias, etc.). Los jóvenes entre 25 y 34 años son los usuarios que en mayor medida utilizan las Apps, leen noticias y artículos, miran y leen webs, foros y blogs, utilizan programas para compartir archivos y siguen cursos en Internet.

• El perfil de usuario más frecuente o intensivo es hombre, joven, en hogares con mayores ingresos y más urbanos. Respecto a la edad y en cuanto a los jóvenes, se extiende la asociación habitual entre jóvenes que han nacido inmersos en un entorno de uso de Internet generalizado (de 16 a 24 años) y uso intensivo de la tecnología, ya que el segmento de 25 a 34 años destaca igualmente como usuario intensivo de multitud de contenidos. Por su parte el uso de los mayores está afectado por modelos de utilidad, ya que estos destacan en desinterés/desconfianza/desconocimiento particularmente respecto a las redes sociales o a los videojuegos, algunos de los contenidos que menos utilizan.

• Uno de cada tres españoles (32,1%) ha pagado en el último año por alguno de los contenidos digitales. Respecto a 2011 aumenta el pago en todos los contenidos analizados, siendo el aumento más significativo en los contenidos audiovisuales, un 19,5% de los individuos ha pagado a cambio de estos en 2016. El segundo contenido por el que más personas ha pagado han sido los libros electrónicos (10,6%), seguidos de la música (10,5%). Pese a su popularidad, el pago por artículos, periódicos y revistas online es el menos frecuente y el que menos ha aumentado de aquellos contenidos analizados.

• En términos de actitudes, se observa cierta predisposición al pago. En mayor medida al modelo de pago por consumo o micropago, y al modelo gratis con publicidad, ambos con considerable aceptación. Pero también al pago por suscripción e incluso, en menor medida, al modelo de libertad de pago o pago a la voluntad. No obstante, en general los españoles se muestran reservados hacia el pago por los contenidos y un tercio manifiesta desconocer en ocasiones el origen legal o no autorizado de los mismos.

• Un análisis específico sobre problemas de geolocalización para acceder a contenidos en Internet, es decir dificultades por motivos de ubicación geográfica, bien a plataformas nacionales desde fuera del país o bien a contenidos de páginas de otros países desde España, muestra que un 22,7% de los individuos de 16 a 74 años manifiesta haber tenido este tipo de problemas, y el 35,3% entre los más jóvenes, de 16 a 24 años.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Shares
Share This